lunes, 19 de octubre de 2020

5 POETAS RUSAS



OLGA BERGHÓLZ
San Peterburgo, 1910 – Leningrado, 1975






AL CANTO


Despierta, como quieras, pero despierta en mí,
desde el frío, desde las adormiladas profundidades.

No sueño con que pronuncies una palabra pero
dame algún indicio de que aún estás vivo.

No estoy pidiendo la permanencia ni el instante.
Acaso no un verso, sólo un suspiro, un grito.

Acaso sólo un lamento o un susurro.
Acaso el sordo sonar de tus cadenas.


Olga Fiódorovna Berghólz afamada poeta soviética, conocida por su trabajo en la radio durante el Sitio de Leningrado, donde fue el símbolo de la fuerza y la determinación de la ciudad.
Hija de un médico que trabajaba en una central, y publicó sus primeros versos en 1924. En 1925, se unió al grupo literario 'El cambio', donde conoció en 1925 a Borís Kornílov con quien se casó en 1926, y con quien pronto tendría a su hija Irina. 
Se graduó en filología en la Universidad de Leningrado en 1930, y la enviaron a Kazajistán como periodista del periódico La estepa soviética. 
En 1930 se divorció de Kornílov y se casó con su compañero de facultad, el filólogo Nikolái Molchánov.
Tras su vuelta a Leningrado, trabajó de redactora en el periódico de la fábrica Electrosila (1931-1934) y publicó varios libros. 
El 13 de diciembre de 1938 fue encarcelada, permaneciendo detenida siete meses durante la Gran Purga, donde una golpiza durante un interrogatorio le causó una muerte fetal
Su exmarido Borís Kornílov fue fusilado en 1938 y ella liberada en julio de 1939, siendo rehabilitada a continuación. Un año más tarde se alistó en el partido comunista.
En el Sitio de Leningrado Nikolái Molchánov murió de hambre en 1942, Olga Bergholz permaneció en la ciudad asediada. Allá ha creado sus mejores poemas, dedicados a los defensores de Leningrado.
Fue condecorada con la Orden de Lenin y numerosas medallas; una calle de San Petersburgo.
Está enterrada en los Literátorskie Mostkí (Puentecillos literarios) del Cementerio Vólkovo de San Petersburgo.Un cráter de Venus y el planeta menor 3093 descubierto por la astrónoma soviética Tamara Smirnova en 1971 llevan su nombre.​


CANCIÓN DE CUNA A MI HIJO ESPAÑOL


Descansa, mi nuevo hijo,
tras la ventana anochece con calma.
Acostúmbrate a esta “mami”,
y a las desconocidas palabras.

Si escuchas que algo vuela
no quedes aterrorizado:
es un avión de paz
nuestro, bueno y estelado.

Acostúmbrate, mi nuevo hijo,
sé feliz en nuestra casa,
y no olvides nunca
a tu madre en España.

Tu madre y hermanas combaten
hasta que la noche llega.
Mamá, para ti,
la patria libera.

Y cuando junto a los tuyos
regreses con victoria plena
no te olvides de quien
te ama envuelta en pena.

Mi pequeña ave de paso:
para tu soviética madre
eres como una larga carta
que medio-en-ruso se abre.


*

POLINA BARSKOVA
Leningrado, 1976






CONJUNCIÓN  Y



Nos vimos por primera vez el domingo. No, no fue así
ya nos habíamos visto antes pero no fue.

Tú tomabas el café usando el popote como si
fueras un ave errante que se detiene a contemplar un caballo en un abrigo.

Y tomaste mi mano, me tomaste de la mano, me tomaste a mí.
Y el árbol de los frutos rojos y la montaña y la montaña.

Y nos reímos y escuchamos y, ¡Dios!, cada cosa se volvió basura.
Y el árbol de los frutos rojos y la corteza y la corteza.

Y nos teníamos el uno al otro sin pausa como animales en una madriguera.
Y si cada cosa después de estos eventos es triste, entonces no somos estas cosas.

Y crecimos entre la basura y jugando con la basura.

Y tú acaricias mi piel con pequeñas perlas. Y casi es enero
y aquí hay, ¡perdóname!, una magnolia rosa con sus pétalos de lenguas de perro
que se precipitó en un fondo gris y cada vez que doy un paso
que atravieso estos milagros, recuerdo el olor de tu mano
arrancada de mí, arrancada de ti.



Polina Barskova  es reconocida como una de las más importantes poetas de su generación. 
Comenzó a escribir poesía a los nueve años y en su adolescencia publicó el primero de sus seis libros. A la edad de veinte años viajó a Estados Unidos para estudiar su doctorado en Berkeley, habiendo obtenido antes un título de posgrado en literatura clásica por la Universidad Estatal de San Petersburgo. Su antología This lamentable city fue publicada por Tupelo Press en traducción al inglés de Katie Ferris e Ilyá Kamínsky. 
Reside actualmente en Massachusetts y da clases en el Colegio de Hampshire.


MOSCÚ


Esfuerzos inútiles, edificios de estado,
Conversaciones maliciosas, intermitentes…
Así, poco a poco, llega el invierno,
La oscuridad cae como pesada cortina,
Amorfa, como la vida misma.
Aquí hay una extraña felicidad: todo se desgasta hasta los agujeros,
Todo se pierde. Todo permanece bajo el cielo,
Como en una pradera, como en una luz mística,
Incluso los traseros de la gente han abandonado el retrete.
Y así, ahora la tranquilidad fluye,
El diálogo no tendrá fin
Con aquel que no ha de permitir la muerte
Y que tentativamente lleva el nombre de dios.



MATERNIDAD E INFANCIA

Reflexión en Praga, cerca de la tumba de Elena Nabokov


No muy lejos del lugar donde descansa, el doctor Kafka
Allí donde los souvenirs y los turistas se aglomeraron
Está el vacío. La hierba cubre los puestos
Esperaré y después me iré
A la izquierda, a la derecha, justo enfrente
Una cruz desgastada, una gata melancólica, un pozo,
Un sargento del tipo de Averchenko, y cerca de él: la madre.
Nuestra madre amada.
Sus pensamientos son ocurrentes, siempre ocultos
Esa es su verdad, tan parecida a la podredumbre.
La madre descansa aquí, a las orillas de Praga. Sola y pobre
Su tumba está sucia y descuidada
Un perro callejero se rasca sobre ella
A lo lejos se escucha el murmullo enigmático de Praga.
A las afueras, bajo las ramas húmedas de los pinos
Esta oscuridad, este silencio
Se me ocurre que Dafnis y Cloe
Podrían entregarse libres a sus placeres
La hierba huele a óxido y a resina
A las afueras de Praga yace su madre
Ella solía bañarlo en una tina y le cantaba
Mientras él la veía alta como una torre
Ahora la oscuridad se la ha llevado, ha elevado su cuerpo
en un vuelo
Era inmensa, y él fue sólo una parte de ella, apenas un
fragmento, un pedacito
Un pedacito, un fragmento, una parte de ella entre sus manos
Manaba de ellas calor y hogar
Largo tiempo, el perfume de su madre recordaba
El olor del hogar
Su transparencia, sus dudas, sus rumores
Pasó como siempre. Al final del amor
Quedaron sólo los escombros.
Murió sola. Él no pudo llegar a acompañarla
Se quedó ahí sentado; a la mesa con los lentes puestos.
Una gata, en su tristeza, hurga y remueve los restos de un pájaro
Su ojo inexpresivo lo mira a la cara
Le dice que en Praga falleció su madre.
El yace desnudo en el vacío
Ella, en su altura de torre, sonríe
Su cuerpo de perla, de estrella, su cuerpo de nieve
Se consume si digo la palabra extraño, se consume si digo
la palabra miedo.



Traducción al español de Indira Díaz Hernández
Fuente: Círculo de poesía 


*

OLGA SEDAKOVA
Moscú, 1949







Tú sabes que te amo tanto
que si llegara la hora
de separarme de ti,
no me separaría:

¿Cómo se podría olvidar el fuego?
¿Cómo se podría olvidar
que la felicidad quiere ser
y que el dolor quiere no ser?

Tú sabes que te amo tanto
que en esto no hay diferencia:
El soplo del viento, 
el crujido de las ramas, 
la vida de la lluvia,
el camino como una vela,
los murmullos de la oscuridad,
el pensamiento que arde como un incendio,
e inclusive una mariposa que estalla
tristemente en seco contra el cristal.


Olga Sedakova enseña actualmente en el Departamento de Filosofía de la Universidad Estatal
de Moscú. 
Poeta premiada, sus obras han sido reconocidas y traducidas a varios idiomas.


FIGURA FEMENINA


En un largo ancho velo
está parada, volviendo su rostro
a otra parte: eso parece un álamo
junto a ella;
las apariencias engañan: no hay ningún álamo ahí.
Pero ella misma vería con agrado transformarse en uno,
como aparece en las viejas leyendas,
si sólo pudiese dejar de oir:
"¿Qué ves acá?"
"¿Qué veo dónde, psicóticos?
El océano, no pueden adivinarlo?
El océano y nada más. O no es suficiente
que yo deba afligirme para siempre, y tenerlos
a ustedes atormentándome con sus preguntas?"


*

ELENA SHVARTS
Leningrado, 1948 – San Petersburgo, 2010






¿Qué pretendes decir? ¿Que un huérfano es una medida,
la medida de todo lo medible?
No. No quiero creerlo.

Como carnada es más dulce que los gusanos.

Con él se captura al blanco pájaro débil
o a los peces en las coloridas profundidades.

En el agua dormida, incluso puede ser tentado Dios
y morder el anzuelo.


Elena Shvarts que nació y murió en la misma ciudad aunque tuvo diferente nombre -Leningrado/ San Petersburgo- aunque no conoció el cruel Sitio de la ciudad durante la II Guerra Mundial, escribió sobre él uno de sus más conmovedores poemas. 
La censura soviética hizo que su poesía se conociera antes en Occidente, publicada en revistas de Estados Unidos, Francia, Alemania e Inglaterra, que en su Rusia natal. 
Su primer libro de poemas, David danzando, se publicó en Nueva York, y el segundo, Versos, en París en 1987. 
Cuando tras la Perestroika se publicó su primer libro en Rusia, se agotó el mismo día que llegó a las librerías. Desde entonces publicó un libro al año, entre libros de poemas y novelas como El lado visible de la vida. 
Es una de las más reconocidas poetas de la cultura subterránea de Leningrado en los años 70 y 80.


RECUERDO DE UNA EXTRAÑA HOSPITALIDAD


Una vez probé
La leche de una amiga,
La leche de mi hermana-
No para apagar mi sed
Sino para satisfacer mi espíritu.
Dentro de una taza ella estrujó
leche de su pecho izquierdo
Y en ese simple recipiente
La leche espumó y se regocijó.
Había algo pajaril en su olor,
Tufillos de ovejas y lobo, y algo más antiguo
Que la Vía Láctea, era
De alguna manera cálida y densa.
Una hija de la tierra virgen
Una vez permitió que su anciano padre bebiera
De sus pechos y así se convirtió en
Su madre. Por este acto de gracia
Su blancura apartó la oscuridad,
Una cuna substituyó a una tumba.
Desde el conducto próximo a tu corazón
Me ofreciste un trago-
¿No soy un vampiro, o sí?- Horror.
Espumó y tintineó, caliente
Y dulce, blanda, imperecedera.
Devolviendo de un empujón al tiempo
A un rincón.


A continuación uno de sus poemas más conocidos, que es, en opinión de la poeta Vera Pavlova, «una versión poética rusa del Guernica de Picasso».

Un retrato del Sitio de Leningrado mediante pintura de género, naturaleza muerta y paisaje 

RELATO DE UN TESTIGO (Género)

Pasado el mercado Andreevsky
un hombre camina del lado de dentro del Sitio.

De repente, le asalta una visión increible:
¡Un olor a sopa, una aparición en forma de sopa!
Dos fornidas mujeronas
vierten la sopa en platos.

La gente se la toma encogida sobre sí misma,
escudriñando en sus pupilas reflejadas en el líquido.

De pronto la policía
les quita de un golpe los platos de las manos,
dispara al aire:
¡Están ustedes comiendo carne humana!

¡Carne humana!
Los rollizos brazos de las mujeronas se recogen
y se dirigen a la cuadrilla que dispara,
caminan y aúllan silenciosamente
y las garras de sus ojos lobeznos
arañan el aire.

El transeúnte llega tarde para la sopa.

Un pájaro picotea sus pies desde el suelo—está peor aún.
Y él marcha, caminando sobre los muertos
o rodeándolos, como charcos.


 NATURALEZA MUERTA


La basura del crepúsculo lame la ventana.
Un joven se encorva sobre ella impaciente,
mirando fijamente una cacerola...

Dentro de la cacerola, un gato balbucea.
Cuando llegas a su altura, lo llama «conejo».

Come, ríe salvajemente.
No tarda en morir. Con calma, en el aire
trazas con carboncillo una naturaleza (¡y tanto!) muerta.

Una vela, un poco de cola de carpintero,
una ración de pan, un puñado de lentejas.
¡Rembrandt! Así querría uno vivir y orar.
Incluso congelado. Incluso en los huesos.


 PAISAJE MIXTO. Escaleras, patio, iglesia
(papel, carbón, sangre de cuervo)


Ya ni hermano ni padre
arrastran una sombra
con los rifles apoyados contra el coxis.

Una bombilla desnuda cuelga de forma parecida,
una corriente la azota desde el sótano.

Tras esta pintura de un azul apagado hay amarillo,
tras el amarillo, verde,
no raspes hasta llegar al fondo, no es necesario,
no hay más que yeso y vapores del infierno.

Aquí, cómetela, una patata de color rosa.
¡No tienes nada más, Sitio, que mi hueso!

¿Qué has comido? Dime:
escarcha azul de las rocas,
gusanos, un hocico de caballo,
una cola de gato.
De toneles de manos humanas y mechones de pelo
te has alimentado. De golondrinas, de estrellas y humo,
de árboles, como un pájaro carpintero,
de acero, de herrumbre.

Y en el patio cortan la garganta de un hombre sin cuchillo,
con una sencillez privada de toda ceremonia.

Una voz surge de la herida humeante.
Canta de una semilla de mostaza y de una miga de pan,
del alma de la sangre.

Bajo la débil aurora boreal
el cielo camina sobre tumores.

El Sitio se alimenta
del alma, como el lobo come su pata atrapada en el cepo,
como el pez come el gusano,
como la sabiduría insaciable come palabras...

Devuélvenos a cuantos se llevaron lejos
en el cuerpo del camión fofo,
tintineando, como leña congelada.

Viernes Santo. Vacía, hambrienta iglesia.
En la voz deshidratada del diácono, vivo por poco,
resuenan sombras llevadas en sus mortajas.
El sacerdote gira la cabeza:
—“Oh, ahora he visto, he comprendido—
Te levantaste de entre los moribundos
y no hay salida, la ruina nos espera a todos”.

Mi sangre se convierte en vino helado,
el uróboros se muerde la cola.
Los dientes se esparcen por el cielo
ocupando el lugar de las crueles estrellas.

*


REGINA DERIEVA 
Odessa, 1949 - Estocolmo, 2013







PENSAMIENTOS OSCUROS

Soy casi como ese oscuro pasillo
con unas pocas fotos enmarcadas
y lámparas en las paredes.
Tantos visitantes han caminado a través mío,
oscuridad y luz,
dependiendo de la iluminación.


Escritora de numerosos libros de poesía, ensayo y prosa ha sido traducida a más de diez idiomas. 
Sus primeros poemarios fueron censurados. Al inicio de los años noventa tuvo que exilarse junto a su esposo e hijo en Palestina e Israel, donde vivieron hasta el final de la década. Deportados por ser católicos conversos de nuevo se vieron obligados a exilarse, encontrando refugio en Suecia. 
Gran parte de su mejor obra pertenece a esta época de traslados y búsqueda de un hogar estable, así como a la subsiguiente secuencia de adaptación al nuevo país y a la nueva lengua. Se ha dicho que su obra preserva la herencia de Joseph Brodsky, pero también ciertos matices de influencia de la poesía de Les Murray a quien tradujo al ruso. 
Su trabajo literario consiste en una veintena de libros de poesía, ensayo y traducciones. 
En el 2003 recibió el premio de traducción Shannon Fellowship of the International Thomas Merton Society por haber traducido e introducido a Thomas Merton a la lengua rusa. 



s/t


Toda mi vida
he estado buscando
un ángel.
Pero cuando él se dejó ver
fue para decir:
«Yo no soy ningún ángel»

Sólo resta leer y leer
hasta llegar al conocimiento
de lo que en ningún lugar está escrito,
absolutamente en ningún lugar:
que pueda escribirse con signos cuneiformes
en una tablilla de arcilla
o con el pico de un ave
que huye de su lugar de origen.


s/t


El humo de la Patria,
ha minado la vista.
¿Fue por eso que se volvió ciego el rapsoda?
En mis viejas
cuencas, viven
búhos, en torno a mis huesos marmóreos,
ondea un mar de lágrimas extranjeras
Mi blanca túnica
se ha vuelto vela en cada
buque que deja el puerto.
Ya no puedo leer el catálogo de los buques
más que hasta la mitad.
Ahí donde la respiración se detiene
empieza lo irreversible.
¿Fue por eso que se volvió ciego el rapsoda?


s/t


Bellamente hablaban los viejos,
concisos y brillantes.
Sus pensamientos tenían alas,
justo como Hermes.
Los viejos no se inquietaban
si eran malentendidos.
Todos los entendieron,
y si hubiese aparecido alguien
incapacitado intelectualmente
se habría sentado sin ser notado
junto a alguna de las nueve musas,
para que lo pudiera instruir.
Y la musa, recostaría en él graciosamente
su rojiza cabeza
y le habría enseñado a continuar callado
callado, callado, callado – y si él
alguna vez hubiese hablado
habría sido sólo en hexámetros.


s/t


Cuando se queman
todos los puentes,
no queda nada, evidentemente.
Ni siquiera el camino
te reconoce, por eso
te tropiezas con él.
Los ojos se vuelven ceniza,
la boca, un pozo de cuyo fondo
ya no surgen palabras.
No hay nadie sin embargo
que te crea.
Que crea
que estás muerto.


s/t


Cada poeta
tiene su propio
cementerio de poemas
que a veces
visita
para depositar
un ramo barato
o un manojo
de aéreos pensamientos
junto a uno de los celadores.



s/t


Mira,
cómo el espejo
ha envejecido
reflejándote


COMO UNO HABLA CUANDO SE ACERCA A SÍ MISMO


Cada quien tiene un pasado
para poder dar la vuelta y decir:
Nunca he estado ahí.

Cada quien tiene un futuro
para poder encogerse de hombros y decir:
Nunca llegaré allí.

Cada quien tiene un presente
para poder cruzar los brazos y decir
No estoy aquí tampoco.


TEORIA DEL RECLUTAMIENTO


Hijos de puta
nacieron
con corazones de piedra
adorando a esta piedra
toda su vida.
Hijos de
hijos de puta
nacieron
con corazones de granada,
en orden de
volar en pedazos
todo,
y dejar un mensaje para sus descendientes-
entrañas
(aún humeantes entrañas)
de hijos de puta.



POETAS RUSAS - MARINA TSVETÁYEVA






Marina Ivánovna Tsvetáyeva -en cirílico Марина Ивaновна Цветaева- (1892 - 31 de agosto de 1941).  
Escritora rusa que destacó como prosista y poeta -una de las poetas más originales del siglo XX-, y un notable número de traducciones. 
El rechazo de Stalin y el régimen comunista sobre su obra hizo que su rehabilitación literaria llegara en los años 1960. La poesía de Tsvetáyeva proviene de lo más profundo de su personalidad, de su excentricidad y de su uso muy preciso del idioma.

Hija del fundador del Museo Pushkin de Moscú, Iván Tsvetáiev, perteneciente a familia acomodada  muy joven publica con gran éxito Album vespertino​. 





Siguió trabajando en literatura y conoció y trató a los grandes escritores. Se la sitúa a la altura de Pasternak, Aimatova y Mandestam. Marina Tsvetáyeva, al padecer la reprobación oficial, no pudo encontrar vivienda ni trabajo y por ello la rodeo la pobreza a tal que extremo que su hija Irina hubo de ir al orfanato donde, dadas las condiciones famélicas, murió.

Después de la revolución rusa, tuvo que exiliarse en Berlín, Praga (1922) y luego en Francia (1925) con su marido, antes oficial blanco en activo, que se desengañó poco a poco con la actitud de los emigrados. Vivió catorce años en Francia, a disgusto y deprimida junto a dos hijas, Irina y Ariadna, y un hijo, Gueorgui.

Al fin, en 1939, regresó a la Unión Soviética con su hijo Gueorgui (Mur) para reunirse con su marido Serguéi Efón, quien había regresado a Rusia con su hija Ariadna en 1937, como un responsable del contraespionaje soviético. Marina escribió al jefe del NKVD, Beria, pidiendo información y defendiendo a su marido, tras una desgraciada misión oficial. En 1941, Serguéi Efrón y Ariadna fueron arrestados, y su marido, Serguéi, fue fusilado el 16-X-1941. ​Ariadna tuvo que autoacusarse como era habitual, pero tras permanecer ocho años en el Gulag, fue arrestada de nuevo en 1949 y enviada al destierro en el raión de Turujansk. Solo fue rehabilitada en 1955.

Cuando comenzó la Gran Guerra Patria, con la ocupación nazi, Marina fue evacuada a Yelábuga, Tartaristán, donde finalmente se suicidó en 1941.

Pese a todas esas desdichas (y de la conciencia escrita de ellas) dejó unas obras muy vivas, de impresionante calor, intransigente y llenas de valentía, donde está el recuerdo de toda una serie de escritores y artistas de su época, así como el retrato de sus propias obsesiones, con una lengua entrecortada y agudísima. Su correspondencia cruzada con Paternak y Rilke (sólo publicables desde 1979) nos da la media de su personalidad, su fuerza especial y la atracción de todo tipo que ella ejerció.​

La obra se salvó de la destrucción y del olvido gracias a su hija Ariadna Efrón. En la Unión Soviética permaneció casi inédita hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se la empezó a conocer a través de la publicación de literatura en hojas clandestinas. "Nabókov rectificó sus prejuicios sobre la difícil Tsvietáyeva ('leerla solamente causa estupor y dolor de cabeza'), pero se negó a encabezar su rehabilitación, que no ha llegado del todo hasta hace unos días cuando se ha publicado en Rusia su obra completa", según escribió Enrique Vila-Matas.​

La obra poética de Tsvetáyeva ha sido traducida al español por la eslavista Selma Ancira, mexicana residente en Barcelona. Aunque empezó mucho antes en la editorial Siglo XXI, desde 1990 "otras editoriales, atrapadas en la amorosa red fanática de Ancira, continuaron la labor"​. Para Todorov fue una de los escritores más grandes del siglo XX.​


MUSA

A Anna Ajmatova

¡Oh musa del llanto, la más bella de las musas!
Oh loca criatura del infierno y de la noche blanca.
Tú envías sobre Rusia tus sombrías tormentas
Y tu puro lamento nos traspasa como flecha.

Nos empujamos y un sordo ah
De mil bocas te jura fidelidad, Anna
Ajmátova. Tu nombre, hondo suspiro,
Cae en es hondo abismo que carece de nombre.

Pisar la tierra misma que tú pisas, bajo tu mismo cielo;
Llevamos una corona.
Y aquél a que a muerte hieres a tu paso
Yace inmortal en su lecho de muerte.

Sobre esta ciudad que canta brillan cúpulas,
Y el vagabundo ciego canta loas al Señor…
Y yo, yo te ofrezco mi ciudad con sus campanas,
Ajmátova, y con ella te doy mi corazón.


POEMA AMOROSO

Yo escribí en la pizarra
y en los pliegues de viejos abanicos
y en el río y en la arena del mar
con los patines sobre el hielo y con el anillo sobre el cristal

y en los troncos que tienen cientos de inviernos
en fin 
¡para que todo el mundo lo supiera!
qué tú eres mi amado, ¡amado, amado, amado!
Lo firmé con el arcoíris del cielo.

¡Y cómo deseaba que cada uno floreciera
durante siglos junto a mí, bajo mis dedos!
Luego, con la frente apoyada en la mesa
fui tachando –cruz tras cruz
 el nombre…

Pero tú, preso en la mano de un escribidor corrupto
¡Tú, tú me muerdes el corazón a mí!
¡Tú, el que no traicioné nunca! ¡Grabado en el anillo!
Tú, vivirás ileso en las tablas de la ley.


POEMA AL FIN

Como la piedra afila el cuchillo,
Como se desliza el serrín al barrer,
Así, aterciopelada, la piel
Húmeda súbitamente en los dedos.

Oh dobles -coraje, sequedad-
De los hombres, ¿dónde estáis,
Si en mis palmas hallo lágrimas
Y no lluvia?

El agua es de la fortuna,
¿Qué más podría desear?
Si tus ojos son diamantes
Que se vierten en mis palmas,

Ya no pierdo
Nada. Fin del fin.
Caricias, caricias
-Acaricio tus mejillas.

Somos así, orgullosas
Y polacas -Marina-,
Cuando en mis manos llueven
Ojos de águila:

¿Lloras? Mi amor,
Mi todo: perdóname.
Trozos de sal
Caen en mis palmas.

Llanto de hombre, veta
Que en la cabeza retiembla.
Llora. Otra te devolverá
La vergüenza que te hice dejar.

Somos dos peces
Del mis-mí-si-mo mar.
Dos conchas muertas
Labio contra labio.

Todo lágrimas.
Sabor
A armuelle.
-¿Y mañana
Cuando
Despierte?

Traducción de Monika Zgustová


A TI, DENTRO DE UN SIGLO

A ti, que nacerás dentro de un siglo,
cuando de respirar yo haya dejado,
de las entrañas mismas de un condenado a muerte,
con mi mano te escribo.

¡Amigo, no me busques! ¡Los tiempos han cambiado
y ya no me recuerdan ni los viejos!
¡No alcanzo con la boca las aguas del Leteo!
Extiendo las dos manos.

Tus ojos: dos hogueras,
ardiendo en mi sepulcro -el infierno-
y mirando a la de las manos inmóviles,
la que murió hace un siglo.

En mis manos -un puñado de polvo-
mis versos. Adivino que en el viento
buscarás mi casa natal.
O mi casa mortuoria.

Orgullo: cómo miras a las mujeres,
las vivas, las felices; yo capto las palabras:
«¡Impostoras! ¡Ya todas están muertas!
Sólo ella está viva.

Igual que un voluntario le ha servido.
Conozco sus anillos y todos sus secretos.
¡Ladronas de los muertos!
¡De ella son los anillos!»

¡Mis anillos! Me pesa,
hoy me arrepiento
de haberlos regalado sin medida.
¡Y no supe esperarte!

También me da tristeza que esta tarde
tras el sol haya ido tanto tiempo
y he ido a tu encuentro,
dentro de un siglo.

Apuesto -dice él- que vas a maldecir
a todos mis amigos en sus oscuras tumbas.
¡Todos la celebraban! Pero un vestido rosa
nadie le ofreció.

¿Quién era el generoso? Yo no: soy egoísta.
No oculto mi interés si no me matas.
A todos les pedía cartas,
para por las noches besarlas.

¿Decirlo? ¡Lo diré! El no-ser es un tópico.
Y ahora, para mí, eres ardiente huésped.
Les negarás la gracia a todas las amantes
para amar a la que hoy es sólo huesos.

Traducción de Carlos Álvarez


ES SENCILLA MI ROPA

Es sencilla mi ropa,
pobre mi hogar.
¡Soy una isleña
de islas remotas!

¡Nadie me hace falta!
si entras -pierdo el sueño.
Por calentarle la cena a un Extraño
quemaría mi casa.

Si me miras -ya nos conocemos,
si entras -¡quédate a vivir!
Es sencillo nuestro fuero,
está escrito en la sangre.

En la palma de la mano tendremos
la luna, si nos place.
Si te vas -es como si no existieras,
y como si tampoco yo existiera.

Miro la marca del cuchillo:
¿sanará antes
de que venga otro extraño
a pedirme agua?


LIBERTAD SALVAJE

Me gustan los juegos en que todos
son arrogantes y malignos,
en que son tigres y águilas
los enemigos.

Libertad salvaje
Que cante una voz altiva:
«¡Aquí, muerte, allí -presidio!»
¡Luche la noche conmigo,
la noche misma!

Volando voy -tras de mí van las fieras;
y con el lazo en las manos yo me río…
¡Ojalá la tormenta
me haga añicos!

¡Que sean héroes los enemigos!
¡Acabe en guerra el convite!
Que sólo quedemos dos:
¡El mundo y yo!

Traducción de Severo Sarduy





Obras destacadas

Álbum de la tarde, 1910 (Вечерний альбом)
Linterna mágica, 1912 (Волшебный фонарь)
De dos libros, 1913 (Из двух книг)
Campo de cisnes, 1917-1921 (Лебединый стан)
Leguas, 1921 (Вёрсты)
Leguas,edición 1, 1922 (Вёрсты. Выпуск 1)
Fin de Casanova, 1922 (Конец Казановы)
Separación, 1922 (Разлука)
Versos a Blok, 1916-1921
Psique, 1923 (Психея. Романтика)
Profesión, 1923 (Ремесло)
Después de Rusia, 1922-1925 (После России)
Versos a Chequia, 1938-1939 (Стихи к Чехии)
"Hechicero", 1914 ("Чародей")
"Don Juan", 1917 ("Дон Жуан")
"Doncella reina", 1920 ("Tsar-devitsa" - "Царь-девица")
"Un bravo", 1922 ("Mólodets" - "Молодец")
"Poema de la montaña", 1926 ("Поэма Горы")
"Poema del fin", 1926 ("Поэма Конца")
"Poema de Escalera", 1926 ("Поэма Лестницы")
"Сazador de ratas", 1926 ("Крысолов")
"Siberia", 1930 ('Сибирь")
Poesía soviética rusa, 1965 (traducción Nicanor Parra)

Obras para teatro

Ventisca, 1918 (Метель)
Valet de corazones, 1918 (Червонный валет)
Ángel de piedra, 1919 (Каменный ангел)
Ariadna, 1927 (Ариадна)
Fedra, 1928 (Федра)
Prosa
Madre y música, 1934 (Мать и музыка)
Mi Pushkin, 1937 (Мой Пушкин)
Relato de Sónechka, 1937 (Повесть о Сонечке)
Memorias sobre Maksimilián Voloshin (1932), Andréi Bely (1934), Mijaíl Kuzmín (1936), Borís Pasternak (1933), Valeri Briúsov (1925)
Diarios de la Revolución de 1917 (1919)

Traducciones

El poeta y el tiempo, Barcelona, Anagrama, 1990, edición y traducción de Selma Ancira.
Carta a la amazona y otros escritos franceses en prosa y verso, Madrid, Hiperión, 1991; intr. y trad. de Elizabeth Burgos; epílogos de Hélène Cixous; traducción de los poemas, Severo Sarduy.
Poema de la montaña. Poema del fin. Carta de Año Nuevo. Madrid, Hiperión, 1991. Edición bilingüe
El diablo, Barcelona, Anagrama, 1991. Traducción: Selma Ancira.
Tres poemas mayores, Madrid, Hiperión, 1991. Traducción: Elizabeth Burgos, Lola Díaz y Severo Sarduy.
Indicios terrestres, Madrid, Cátedra/Versal, 1992.
Mi Pushkin; Pushkin y Pugachov, Barcelona, Destino, 1995, traducción de Selma Ancira.
Cartas del verano de 1926 / Borís Pasternak, Rainer Maria Rilke, Marina Tsvietáieva, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1993; introd. y notas de K.M. Azadovski, Elena Pasternak y Evgueni Pasternak; trad. de Selma Ancira; versión de los poemas en ruso de Tatiana Bubnova. Luego, en Minúscula, 2012 con valiosos retoques.
Antología poética, Madrid, Hiperión, 1996; edición y prólogo de Elizabeth Burgos; traducción de Lola Díaz; versión de Severo Sarduy.
Un espíritu prisionero, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 1999; trad. de Selma Ancira; prólogo de Irma Kúdrova; epílogo de Ana Mª Moix.
Una dedicatoria, Un. Iberoamericana /Artes México, 1997
El relato de Sóniechka, Castellón: Universitat Jaume I, 2002. Traducción de Reyes García Burdeus.
Mi Pushkin, Buenos Aires, Santiago Arcos, 2003. Luego, en Acantilado, 2009
Tres poemas, Córdoba, Alción, 2006.
Cartas de Wilno, Vigo, Maldoror ediciones, 2006. Traducción: Jorge Segovia y Violetta Beck.
Natalia Goncharova. Retrato de una pintora, Minúscula, 2006
Ariadna, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, Madrid 2006. Traducción: Carlos Iniesta. Estreno en España: Teatro Central de Sevilla, junio 2008, Atalaya Teatro.
Locuciones de la Sibila, Castellón, Ellago Ediciones, 2008. Recopilación de aforismos, bilingüe. Traducción de Reyes García Burdeus.
Confesiones. Vivir en el fuego, Galaxia Gutenberg, 2008, largo texto editado y construido por Tzvetan Todorov, trad. de Selma Ancira.
Viva voz de vida, Minúscula, 2009 ISBN 978-84-95587-45-9.
Mi madre y la música, Acantilado, 2012.
Ensayos, Pontevedra, Ellago Ediciones, 2012. Traducción de Reyes García Burdeus.
Diarios de la Revolución de 1917, Acantilado, 2015
Cartas de amor a Konstantín Rodzévich, Sevilla, Renacimiento, 2018. Traducción de Reyes García Burdeus.
Noche mía, rival mía, Buenos Aires, Llantén, 2018. Traducción de Natalia Litvinova.




POETAS RUSAS - ANNA AJMÁTOVA - CORRIENTE ACMEÍSTA


Acmeísmo


El acmeísmo o akmismo fue una corriente literaria poética rusa que surgió en la década de 1910, durante la llamada Edad de Plata de la literatura rusa, en oposición al simbolismo ruso. La denominación, que proviene del griego άκμη, acmé, es decir, "apogeo" o "cumbre", pero también "madurez" y sus poetas adeptos defienden ante todo la claridad y la sobriedad.



Anna Ajmatova 1913-1914 por Savely Sorin.

Los acmeístas reprochan a los simbolistas su gusto por la incomprensibilidad y el hermetismo, así como su vaguedad expresiva y sus ensoñaciones de otros mundos; por el contrario, los acmeístas aspiran a un lenguaje claro, concreto y preciso, desean hablar de la Tierra y del hombre actuales unidos en uno. A diferencia del simbolismo ruso, el acmeísmo se empeñó en reemplazar el hermetismo, la polisemia, la vaguedad y el misticismo de aquel con un lenguaje cincelado en la claridad y ajuste con lo retratado, simple, concreto y directo para llevar a su apogeo la dimensión poética de lo cotidiano. Querían equilibrar la estructura formal del poema mediante un lenguaje fresco y significativo, buscando la aproximación a la realidad sin la mediación de recursos retóricos vagos propios de la poesía como el símbolo o la metáfora, devolviendo al lenguaje la pureza pusjiniana. Gustaban asimismo de llamarse «adanistas», por su aspiración a lo fuerte, lo claro, lo viril, lo simple, lo primitivo y directo. Critican el ocultismo y el aspecto religioso del simbolismo y rechazan su aspiración al conocimiento de verdades ocultas y del más allá. Por eso esta estética se denomina también "neoclasicismo", "adanismo" y "clarismo".​


El poeta Osip Mandelshtam en 1914

Los impulsores del acmeísmo se agrupaban en torno al llamado Gremio de Poetas (Цех поэтов) y la revista Apollon. Ya en 1910 Mijaíl Kuzmín ayudó a dar a luz al movimiento acmeísta con su ensayo Sobre la hermosa claridad, en que deploraba los «ornamentos cósmicos incomprensibles y oscuros» e instaba a los escritores a ser «lógicos en la concepción y construcción de la obra, en la sintaxis... que amen al mundo, como Flaubert, y sean económicos en los medios y tacaños con las palabras, precisos y genuinos, para encontrar así el secreto de algo asombroso -la bella claridad-, que me gusta llamar "clarismo"». El nacimiento de la estética fue proclamado sin embargo por Gumiliov el 1 de marzo de 1912 y en diciembre del mismo año, Gumiliov y Gorodetski hicieron conocer sus manifiestos acmeístas en un cabaré de San Petersburgo donde se reunía la bohemia artística de la ciudad, «Para el perro callejero». El primer número de la revista Apollon publicó el manifiesto desde enero, en el primer número de 1913, con el título "Los preceptos del simbolismo y del acmeísmo". En él se juzga que las últimas obras de los simbolistas carecen de valor, y se reprocha a sus representantes envolverse en la «toga de la incomprensibilidad». El acmeísmo se opone a las ensoñaciones de los simbolistas sobre otros mundos encarnando los valores estéticos, metafísicos y éticos universales en una aprehensión carnal, directa y sensual de la realidad. Los acmeístas se reclaman de Alexander Pope, Théophile Gautier, Rudyard Kipling, Innokienti Ánnienski y del círculo Parnasiano. Como es natural, el manifiesto provocó el rechazo de los simbolistas, plasmado en el artículo de Aleksandr Blok «Без божества, без вдохновенья» ("Sin deidad, sin inspiración").

Los representantes del "Gremio de poetas" organizaron reuniones literarias y editaron la revista de crítica y poesía Гиперборей ("Hiperbórea"), 1912-1913, que dio a luz 10 números en total. A partir de octubre de 1912 también se solían reunir los viernes en el apartamento de Mijaíl Lozínskiy (1886-1955). Pero el gremio se desintegró en 1914. En 1916, por iniciativa de Georguíy Ivanóv y Georguíy Adamovich, se formó un segundo «Gremio de los poetas», que tan solo existió alrededor de un año. La tercera unión fue organizada por Gumilióv en 1920. Pero a causa de la persecución comunista, la gran mayoría de los miembros de este grupo emigró del país y hasta mediados de los años 20 apoyaron las actividades del gremio, pero desde ciudades tan distantes como Berlín y París. Sus representantes fueron desapareciendo bajo el yugo del régimen: los poemas de Ajmátova fueron prohibidos y ella, acusada de traición, fue inmediatamente deportada; su primer marido, el también poeta y fundador del movimiento acmeísta Gumiliov, terminó fusilado. Su segundo marido murió extenuado en un gulag, y Mandelshtam no corrió mejor suerte al ser denunciado y arrestado en 1934 por escribir un poema contra Stalin, de forma que fue condenado a tres años de destierro en los Urales y deportado después a Kolymá, donde moriría en un gulag en 1938.

A finales de los años 1910, pues, el movimiento se había dispersado, aunque sus poetas representativos conservaron los rasgos estéticos del acmeísmo en sus obras posteriores y esta corriente fue una de las más influyentes de la poesía rusa.
Nómina[editar]

Los líderes de esta estética fueron Nikolái Gumiliov y su esposa Anna Ajmátova, Serguei Gorodetski,  Ósip Mandelshtam, Mijaíl Kuzmín y Georgy Ivanov.
Atardecer (1912) y El rosario (1914), de Ajmatova, o Piedra (1913) y Tristeza (1922) de Mandelstam son algunas de las obras más relevantes del movimiento.


ANNA AJMÁTOVA

Anna Andréyevna Ajmátova (ruso: Анна Андреевна Ахматова), de soltera Górenko (Bolshói Fontán, cerca de Odesa, 1889 / Domodédovo,, Moscú, 1966).
Destacada poeta rusa que junto con Nikolái Gumiliov y Ósip Mandelshtam, fue una de las figuras más representativas de la poesía acmeísta de la Edad de Plata de la literatura rusa.
Anna Ajmátova con su marido Nikolái Gumiliov y su hijo Lev, entre 1913 y 1916.



Hija de una noble familia de origen tártaro su infancia no parece que fuese muy feliz. Sus padres se separaron en 1905. 
Anna comenzó a escribir poesía a la edad de once años. Como su padre no quería ver ningún verso impreso bajo su "respetable" apellido, ella decidió adoptar el de su bisabuela tártara, Ajmátova, como pseudónimo.

Estudió derecho, latín, historia y literatura en Kiev y en San Petersburgo. Allí se casó en 1910 con Nikolái Gumiliov, poeta famoso, promotor del acmeísmo, corriente poética que se sumaba al renacimiento intelectual de Rusia a principios del siglo XX

Los acmeístas rompían con el simbolismo, de carácter metafórico, y restablecían el valor semántico de las palabras. En esta línea Anna publicó en 1912 su primer libro de poemas titulado La tarde. En ese mismo año nació su único hijo Lev, que se convertiría en un famoso historiador neoeurasianista. El matrimonio de Anna y Nikolái duró desde 1910 hasta 1918.

En 1910-1912 viajó a Italia y Francia, visitando París dos veces. Conoció a Modigliani, quien influiría en su perspectiva.

Más tarde Ajmátova se casó con el prominente asiriólogo Vladímir Shileiko (1918-1922) y poco después con el historiador de arte Nikolái Punin (1922-1938). Borís Pasternak estuvo enamorado de ella, pero Anna rechazó su proposición.

Sus primeros escritos parecen intuir la gran soledad en la que se verá sumergida años más tarde, después de las trágicas consecuencias de la Revolución Rusa de 1917. Tras ella, Anna se verá afectada, ya que en 1921 su primer marido Nikolái Gumiliov fue acusado de conspiración y fusilado. Más tarde, su hijo fue también arrestado y deportado a Siberia. Y su último marido, Punin, murió de agotamiento en un campo de concentración en 1938

Los poemas de Anna se prohibieron, fue acusada de traición y deportada. Por temor a que fusilaran a su hijo quemó todos sus papeles personales. En 1944 pudo regresar con su hijo a Leningrado, ciudad devastada tras el asedio nazi.

Sin amigos cercanos, pues habían sido represaliados o emigrado, comenzó a ganarse la vida traduciendo a Leopardi y publicando ensayos, entre los que destacan los brillantes ensayos de Aleksandr Pushkin, en periódicos escolares. 

En 1945 el joven intelectual británico Isaiah Berlin quiso visitarla antes de regresar a Londres. Ese encuentro se prolongó durante veinte horas, durante las que Anna le leyó sus poemas y se sinceró con él aunque este proceder tuvo trágicas consecuencias y su hijo volvió a ser encarcelado durante diez años. En esta oportunidad la escritora se negó a silenciar su voz y siguió adelante con su poemario más importante, Réquiem, en el que explica que en aquella Unión Soviética los únicos que estaban en paz eran los difuntos y que los vivos pasaban su vida yendo de un campo de concentración a otro. El libro fue publicado sin su consentimiento y conocimiento en 1963 en Múnich.

El 14 de agosto de 1946, el Orgburó del Comité Central del PCUS aprobó una resolución1​donde se criticaba la labor de las revistas literarias «Zvezdá» y «Leningrado» en las que, entre otros, publicaban sus obras el escritor Mijaíl Zóschenko y Anna Ajmátova. Acto seguido, el ideólogo del PCUS Andréi Zhdánov pronunciaba un discurso, titulado Informe sobre las revistas «Zvezdá» y «Leningrado», con una feroz crítica de la obra de Zóschenko y Ajmátova. La poeta fue calificada por Zhdánov como "una representante del pantano literario reaccionario apolítico" ("одним из представителей этого безидейного реакционного литературного болота").2​ El 4 de septiembre, Ajmátova y Zóschenko fueron expulsados de la Unión de Escritores Soviéticos lo que conllevaba la prohibición de la publicación de sus obras y la denegación de las cartillas de racionamiento en un Leningrado devastado por la recién acabada guerra.

En 1962, Ajmátova estuvo propuesta al Premio Nobel de Literatura, pero no lo consiguió.

En 1964, en honor a su 75 cumpleaños, se realizaron nuevos estudios y se publicaron nuevas recopilaciones de sus versos. Ese mismo año viajó a Taormina (Italia), donde recibió el Premio Internacional de Poesía y en 1965 fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Oxford. Viajó a Gran Bretaña con escala en París y se publicó en Moscú El correr del tiempo (1909-1965), un balance incompleto (y censurado) de su obra.

Sus últimas piezas, compuestas en ritmo y sentido neoclásico, parecen ser la voz que reflejaba lo mucho que había vivido. Durante su estancia en Komarovo fue visitada por Joseph Brodsky y otros jóvenes poetas, que perpetuaron las tradiciones de Ajmátova en la poesía de San Petersburgo en el siglo XXI. También tradujo las obras completas de Rabindranath Tagore en ocho volúmenes, al ruso.

El 5 de marzo de 1966 Anna murió de un infarto en un sanatorio de las afueras de Moscú y es enterrada en Komarovo. Su obra, traducida a un sinnúmero de lenguas, solo apareció íntegra en Rusia en 1990.

El poeta Joseph Brodsky la definió en estas líneas, "Su sola mirada te cortaba el aliento. Alta, de pelo oscuro, morena, esbelta y ágil, con los ojos verdosos de un tigre polar, durante medio siglo la ha dibujado, pintado, fotografiado, esculpido en yeso y mármol, un sinnúmero de personas, empezando por Modigliani. Los versos dedicados a ella formarían más volúmenes que su obra entera".



DEDICATORIA

Las montañas se doblan ante tamaña pena
Y el gigantesco río queda inerte.
Pero fuertes cerrojos tiene la condena,
Detrás de ellos sólo «mazmorras de la trena»
Y una melancolía que es la muerte.

Para quién sopla la brisa ligera,
Para quién es el deleite del ocaso –
Nosotras no sabemos, las mismas por doquiera,
Sólo oímos el odioso chirriar de llaves carceleras
Y del soldado el pesado paso.

Nos levantamos como para la misa de madrugada,
Caminábamos por la ciudad incierta,
Para encontrar una a la otra, muerta, inanimada,
Bajo el sol o la niebla del Neva más cerrada,
Mas la esperanza a lo lejos canta cierta…

La sentencia… y las lágrimas brotan de repente,
Ya de todo separada,
Como arrancan la vida al corazón, dolorosamente,
Como si hacia atrás la derribaran brutalmente,
Pero marcha… vacila… aislada…

¿Dónde están ahora aquellas compañeras del azar,
De mis años de infierno desnudo?
¿En la borrasca siberiana cuál es su soñar,
Qué imaginan en el círculo lunar?
A vosotras os envío mi adiós y mi saludo

Traducción de Jorge Bustamante García


EL POETA

Piensas que esto trabajo, esta vida despreocupada
Escuchar a la música algo y decirlo tuyo como si nada.
Y el ajeno scherzo juguetón meterlo en versos mañosos
Jurar que el pobre corazón gime en campos luminosos.
Y escucharle al bosque alguna cosa y a los pinos taciturnos ver
Mientras la cortina brumosa de niebla se alza por doquier.
Tomo lejos o a mi vera, sin sentir culpa a mi turno
Un poco de la vida artera y el resto al silencio nocturno.

Traducción de Rafael Alberti


ESTAMOS TAN INTOXICADOS UNO DEL OTRO

Estamos tan intoxicados uno del otro
Que de improviso podríamos naufragar,
Este paraíso incomparable
Podría convertirse en terrible afección.
Todo se ha aproximado al crimen
Dios nos ha de perdonar
A pesar de la paciencia infinita
Los caminos prohibidos se han cruzado.
Llevamos el paraíso como una cadena bendita
Miramos en él, como en un aljibe insondable,
Más profundo que los libros admirables
Que surgen de pronto y lo contienen todo.

Traducción de Jorge Bustamante García


LA MUSA

Cuando en la noche oscura espero su llegada,
Se me antoja que todo pende de un hilo.
¿Qué valen los honores, la libertad incluso,
cuando ella acude presta y toca el caramillo?
Mira, ¡ahí viene! Ella se echa a un lado el velo
Y se me queda mirando larga y fijamente. Yo digo:
«¿Has sido tú la que le dictó a Dante las páginas sobre el infierno?»
Y ella responde: «Yo soy aquella.»

Traducción de María Teresa León


PARA MUCHOS

Soy vuestra voz, calor de vuestro aliento,
El reflejo de todos vuestros rostros,
Es inútil el batir del ala inútil:
Estaré con vosotros hasta el mismo final.

Y por eso me amáis ávidamente,
Con todos mis pecados y flaquezas,
Y por eso me entregasteis sin mirar
Al mejor de todos vuestros hijos,
Y por eso no me preguntasteis
Por ese hijo ni una sola vez,
Y llenásteis con el humo de alabanzas
Mi casa ya vacía para siempre.
Y dicen que más estrechamente ya no es posible unirse
Y que más irreversiblemente ya no se puede amar…
Como la sombra quiere separarse del cuerpo,
Como la carne quiere separarse del alma,
Así deseo yo que me olvidéis vosotros.

Traducción de María Teresa León