viernes, 23 de junio de 2017

PERIÓDICO IRREVERENTES


NOVEDAD: “CRÓNICA ANIMAL”



“Crónica Animal”, de FERNANDO VEGLIA

Prólogo de Marita Rodríguez-Cazaux. 

RESPONSABLE DE EDICIÓN: Ruiz de Aloza Editores - Santiago García Tirado.



Es una breve crónica ambientada en el universo animal y desarrollada en diferentes partes del planeta. Narra las relaciones entre humanos y bestias desde la prehistoria hasta un futuro imaginario, dando cuenta de abusos, torturas, persecuciones, matanzas y de la gestación de una venganza implacable.
La obra está dividida en tres partes, identificándolas con un breve texto introductorio. La primera aborda la etapa inicial de la relación, desde el momento en que los hombres eran criaturas huidizas, una minoría en la naturaleza, hasta el comienzo de la domesticación. La segunda retrata el mundo actual, rozando un futuro pesimista, y abarca zoológicos, matanzas, maltratos, juegos tradicionales, enfrentando la voz humana a la de las bestias. En la última parte, a diferencia de las anteriores, los animales hablarán al final, dando rienda suelta a una venganza, impulsada por un rencor nutrido a lo largo de la historia.
El lenguaje es directo y cotidiano, la trama es desarrollada linealmente y el universo animal fue dotado de características humanas e imaginativas, eludiendo cuestiones de carácter científico.

DISPONIBLE EN:

martes, 20 de junio de 2017

LETRA Ñ


Su conformación  Ñ /  ñ

La virgulilla es un signo ortográfico en forma de coma, rasguillo o trazo. 

La virgulilla generalmente es identificada como la tilde de la eñe, virgulilla de la eñe (~), 
o cola de chancho (generalmente en Latinoamérica), aunque la Real Academia Española 
acepta también como ejemplos de virgulilla el apóstrofo (’), la cedilla (¸) y el acento agudo (´). 

Las palabras «tilde» y «virgulilla» se pueden referir a cualquier trazo, sin embargo, el contexto puede indicar que se habla específicamente del signo ~.

En lógica, la virgulilla es utilizada como negación (~), aunque también se utiliza el símbolo ¬.

domingo, 18 de junio de 2017

SONETO AL HÉROE






        EL SOL SOBRE TU ALMOHADA SE PERDÍA 
       SIN IMPORTARLE EL BRILLO DE TU ESPADA


                                                                                                        A Leandro, mi padre
   
                                                                                                                 En su memoria

Cuando te despojaste del acero
tan huérfana quedé sin tu presencia,
más allá del dolor, anestesiada,
que tu muerte no fue muerte todavía.


Por las calladas rutas de la ausencia
busqué entonces tu voz y tu mirada.
Tu poderosa silueta de guerrero.
Tu invencible transitar por laberintos.


Peregrina, hurgando los recuerdos,
en un murmullo de dolor desafinado
quedé sin ti. Pero siguió la vida


bajando desterrada por tu almohada.
Mientras el sol se rompía a mi costado,
sin importarle el brillo de tu espada.



M.R.-C.
POESÍA CONGREGADA (2014)

martes, 13 de junio de 2017