miércoles, 29 de octubre de 2014

POÉTICA EN PUERTA

ENTREVISTA A MARITA RODRÍGUEZ-CAZAUX POR “POESÍA CONGREGADA”

                                                                                                Por Fernando Veglia
Marita Libro II

 “…la poesía parece provocarme, perseguirme, sin obedecer a razones de lógica o de ley; entonces, me manejo con cierta arbitrariedad, como con las pasiones, si me habita me dejo habitar.”

P.: ¿Cómo nace su relación con la poesía? ¿Cómo la desarrolla?
R.: Nace de la manera más temperamental, si se piensa en el justo significado del vocablo, innatamente, sin poder librarme de sentirla. Como una necesidad de “andarme” por sobre y debajo de ella. Diferente a la relación que mantengo con mis cuentos, la poesía parece provocarme, perseguirme, sin obedecer a razones de lógica o de ley; entonces, me manejo con cierta arbitrariedad, como con las pasiones, si me habita me dejo habitar.
P.: ¿Qué autores la influenciaron?
Por formación los grandes, y aquellos -bajo traducciones- que me tentaba leer como Lord Byron, Leopardi, Kavafis, Amy Lowell, Tagore, Valery, Pessoa, Bridges. Sin embargo, la que me influenció fue la lírica de habla castellana, por la riqueza de nuestro idioma, los multiplicados recursos y paisajes que concede su acento, y destacándose entre ellos los americanos: Borges, Storni, Ferrer, Gelman, Pizarnik, Girondo, Paz, Neruda, Parra, Mistral, Huidobro, Delmar, Silva, Pombo, Debravo, Buesa, Vilariño, Benedetti, Gertrudis Gómez, Guillén, Loynaz, Vallejo, Martí.
P.: ¿Qué la motivo a escribir “Poesía Congregada”?
R.: Poesía Congregada es una compilación de tres poemarios, “Pasos desnudos”, “Luz raída” y “Pulso sensual”. Quise aunarlos para franquear extramuros, y creo que ha sido buena idea porque puedo, a partir del vuelo de estos poemas, concebir otra poética. Inaugurarme en otro estilo, escudriñarme en la sinceridad irreversible de la que habla Benedetti.
P.: ¿Qué encontrará el lector?
R.: Ojalá que halle disfrute y reflexión. Y la tentación de entrar en la poética. Quisiera contagiar el ansia, la necesidad de seguir evitando la monotonía y tentarlo a escribir esos estados de ánimo.
P.: ¿Qué género poético sobresale?
Apunté a lo diverso, a tantear emociones a través de diferentes recursos. Poemas respetuosos de métrica, ritmo y rima, otros absolutamente libres, irreverentes, trasgresores. Caligramas, odas, romances, elegías. Personajes cotidianos, célebres, históricos. Escenografías, formatos y letras que aporten originalidad. Justamente por eso, yo diría que es un poemario anárquico que recurre a las cualidades estéticas y al contenido.
P.: ¿A qué público está dirigida?
R.: Aspiro que sea a todos los públicos. Al curioso, al cuestionador. Al que concilia, al que proyecta, al que yerra. Al que va a contramano o al que camina rutas de mapamundis. Porque la poesía no es elitista, muy por el contrario, la lírica socializa, conmueve, sacude, abarca  a todos. Contagia libertades, se multiplica. Esta pregunta, me permite confesar que, si no alcanzo esta cualidad, entonces, equivoqué el rumbo.
P.: ¿Qué editorial la apoyó?
EDITORIAL DUNKEN, su director, su gente. Para un poeta, es casi un milagro hallar una editorial que publique y certifique su obra. Y que -además-, aporte profesionales para el armado y la diagramación, impresión, presentación, participación en Ferias del Libro nacionales e internacionales, publicidad, distribución, disponibilidad de venta, ya es un milagro sobresaliente.
P.: ¿En dónde presentará “Poesía Congregada”?
Se presenta, y a puertas abiertas, el viernes 28 de noviembre en el Salón de Editorial Dunken, un lugar lindísimo porque es un pueblo de libros. Y con una energía movilizadora, entrañable. Yo siempre presenté mis libros allí, especialmente porque, al entrar, se penetra el perfume de la tinta viva. Los estantes cubiertos de libros son como un abrazo.  No podría hallar otro sitio mejor.
P.: Para despedirnos, ¿Qué es poesía?
Un calidoscopio con miríadas de giros, tantos como universos humanos. Para mí, es un acto natural, la única manera que conozco de vivir esta vida. Es darle forma de idioma a un planeta interior, es el encuentro con la mayor inquietud. El salvataje, la revolución, una entidad. García Lorca, la menciona como misterio que ronda los misterios. Y creo que es eso.

Artículo publicado por periódico Irreverentes

PRESENTACIÓN VIERNES 28 DE NOVIEMBRE  
EN  EL SALÓN DE EDITORIAL DUNKEN  AYACUCHO  357 - CABA
 ENTRADA ABIERTA AL PÚBLICO 
Tapa 2

jueves, 23 de octubre de 2014

DEDICATORIAS






El libro ya está bautizado, tiene nombre. Lo tengo entre las manos, lo peso, lo huelo. Hojeo al azar, me detengo en alguna palabra. Perfecto. Que nadie lo dañe, es casi un hijo.

Pero, el destino del libro -y el de los hijos- es partir. Entonces, habrá que cederle libertades, nuevos rumbos. Presentarlo en sociedad, que se atreva y halle universos de comunicación en vidrieras, anaqueles de librería, estantes de bibliotecas. Sin embargo, antes, hay un espacio entrañable que me pertenece y que tiene perfume mítico: la dedicatoria.

Frente a mí, un par de ojos expectantes. El gesto no admite dudas, quiere llevarse el libro recién dado a luz, y con las palabras que harán que, también, le pertenezca. 

Abro otra vez el libro, la portadilla en blanco. Por un instante, recuerdo aquellas famosas frases de los grandes, “A Pilar, que no dejó que yo muriera” o a Abelardo asegurándole a Sylvia que hay un solo libro incesante y una sola mujer. Me cruza el pensamiento la frase lapidaria de Camilo José Cela, “a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera” y la de Walker, “A la persona más fuerte que conozco, yo”. 

Los ojos enfrentados, parpadean, insisten, me atraviesan. Ayuda, necesito ayuda. Rememoro las palabras de la primera maestra en mi librito de lectura “Para la inquieta niña a quien todo asombra…”. Los ojos siguen en el mismo punto, yo, sin encontrar la palabra justa. Personalizada. Eso es, algo pensado para su inquietud, para su estatura y su tono de voz. Esencialmente personal. Otra vez, el bache, la laguna, y las palabras de Borges en círculos sobre las letras, “De Usted es este libro…”. Salto de imagen en imagen, el dueño de los ojos, se vuelve una interrogación silente.

Necesito luz, inmediata. Un disparador que me lleve al vocablo más adecuado, un término que rodee el universo de los ojos que me miran y haga que se estiren en un mohín de satisfacción.

Pienso que las obras deben revelar la intimidad del autor y que en este caso, el autor tiene que hacerlo notar no solamente en el Pórtico, sino en la dedicatoria. Los ojos me miran como si adivinaran este pensamiento, parecen de acuerdo. Yo también adivino su pensamiento, “La entrega de un libro, además de un delicado obsequio, es un elogio”.

Quizá, deba escribir como Daniel Pennac, que “estamos habitados por libros y por amigos”, porque es justamente lo que siento, ahora, lapicera en mano, apenas apoyada la muñeca derecha en la portadilla.
Sé, sin mirar, que los ojos están sobre mi mano, atisbando el ritmo, la forma de la primera letra. Oigo un suspiro suavecito, retraído,  involuntario. 

Sonrío, todos sonreímos al escribir una dedicatoria, es un gesto obligado porque es un acto feliz,
aunque leer conlleve el milagro de alejarnos de la obligatoriedad de ser felices contra viento y marea y dejarnos ser -hacia adentro-, como nos da la real gana. Nada puede otorgarnos liberación más fecunda que no sea la lectura. Lo repito y me tranquilizo, porque noto que mi voz interior está a punto de sacudir un sonido, es tan expuesto que debe compartirlo también el dueño de los ojos ensimismados en mi mano. Leer la vida, resalto en mi cabeza con el convencimiento de Umbral, leerla y de la manera más profunda.

Cierta tibieza me confirma que sobre mi hombro, a hurtadillas, el cuerpo va acercándose y se estira, se agita, y en ese realismo fantástico que nos circunda, veo mi pulso apretar sobre la hoja la lapicera.

A vos, escribo, y le agradezco; sin él, mi libro sería un hijo huérfano. Apunto la fecha, firmo. Alargo la mano y le entrego el libro. Lo toma, lee, relee, y me mira y se le quedan los ojos como pájaros que están a punto de levantar vuelo.

Tras el abrazo, el libro, se va entre sus manos. Como los hijos, tras un sueño dirigido.


                                                                 
                                                                                   Marita Rodríguez-Cazaux





Foto: DEDICATORIAS:

El libro ya está bautizado, tiene nombre. Lo tengo entre las manos, lo peso, lo huelo. Hojeo al azar, me detengo en alguna palabra. Perfecto. Que nadie lo dañe, es casi un hijo.

Pero, el destino del libro -y el de los hijos- es partir. Entonces, habrá que cederle libertades, nuevos rumbos, presentarlo en sociedad, que se atreva y halle universos de comunicación en vidrieras, anaqueles de librería, estantes de bibliotecas. Sin embargo, antes, hay un espacio entrañable que me pertenece y que tiene perfume mítico: la dedicatoria.

Frente a mí, un par de ojos expectantes. El gesto no admite dudas, quiere llevarse el libro recién dado a luz, y con las palabras que harán que, también, le pertenezca. 

Abro otra vez el libro, la portadilla en blanco. Por un instante, recuerdo aquellas famosas frases de los grandes, “A Pilar, que no dejó que yo muriera” o a Abelardo asegurándole a Sylvia que hay un solo libro incesante y una sola mujer. Me cruza el pensamiento la frase lapidaria de Camilo José Cela, “a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera” y la de Walker, “A la persona más fuerte que conozco, yo”. 

Los ojos enfrentados, parpadean, insisten, me atraviesan. Ayuda, necesito ayuda. Rememoro las palabras de la primera maestra en mi librito de lectura “Para la inquieta niña a quien todo asombra…”. Los ojos siguen en el mismo punto, yo, sin encontrar la palabra justa. Personalizada. Eso es, algo pensado para su inquietud, para su estatura y su tono de voz. Esencialmente personal. Otra vez, el bache, la laguna, y las palabras de Borges en círculos sobre las letras, “De Usted es este libro…”. Salto de imagen en imagen, el dueño de los ojos, se vuelve una interrogación silente.

Necesito luz, inmediata. Un disparador que me lleve al vocablo más adecuado, un término que rodee el universo de los ojos que me miran y haga que se estiren en un mohín de satisfacción.

Pienso que las obras deben revelar la intimidad del autor y que en este caso, el autor tiene que hacerlo notar no solamente en el Pórtico, sino en la dedicatoria. Los ojos me miran como si adivinaran este pensamiento, parecen de acuerdo. Yo también adivino su pensamiento, “La entrega de un libro, además de un delicado obsequio, es un elogio”.

Quizá, deba escribir como Daniel Pennac, que “estamos habitados por libros y por amigos”, porque es justamente lo que siento, ahora, lapicera en mano, apenas apoyada la muñeca derecha en la portadilla.
Sé, sin mirar, que los ojos están sobre mi mano, atisbando el ritmo, la forma de la primera letra. Oigo un suspiro suavecito, retraído,  involuntario. 

Sonrío, todos sonreímos al escribir una dedicatoria, es un gesto obligado porque es un acto feliz, aunque leer conlleve el milagro de alejarnos de la obligatoriedad de ser felices contra viento y marea y dejarnos ser -hacia adentro- como nos da la real gana. Nada puede otorgarnos liberación más fecunda que no sea la lectura. Lo repito y me tranquilizo, porque noto que mi voz interior está a punto de sacudir un sonido, es tan expuesto que debe compartirlo también el dueño de los ojos ensimismados en mi mano. Leer la vida, resalto en mi cabeza con el convencimiento de Umbral, leerla y de la manera más profunda.

Cierta tibieza me confirma que, sobre mi hombro, a hurtadillas, el cuerpo va acercándose y se estira, se agita, y en ese realismo fantástico que nos circunda, veo mi pulso apretar sobre la hoja la lapicera.

A vos, escribo, y le agradezco, sin él, mi libro sería un hijo huérfano. Apunto la fecha, firmo. Alargo la mano y le entrego el libro. Lo toma, lee, relee, y me mira y se le quedan los ojos como pájaros que están a punto de levantar vuelo.

Tras el abrazo, el libro, se va entre sus manos. Como los hijos, tras un sueño dirigido.

Marita Rodríguez-Cazaux



Artículo publicado por Editorial DUNKEN

INVITACIÓN

PRESENTACIÓN  LITERARIA






El escritor ALBERTO E. FELDMAN
presenta en el Salón de Editorial Dunken
sus dos últimos libros de cuentos y relatos







El evento tendrá lugar el lunes 3 de noviembre a las 18:00 hs.

Presentación a cargo de los escritores
Marita Rodríguez-Cazaux y Eugenio José López

                                           
               Salón Editorial Dunken - Ayacucho 357 - CABA
               Entrada abierta al público

                                                                         

                                                                            * * *



           VINITO

                             
                                                                            Por Alberto E.Feldman*
                                                                                                         

         

La anciana pasó la mayor parte de su vida sin grandes cambios económicos ni sociales; o ella no los advirtió, quizás ni siquiera fuese algo personal, así era por aquellos tiempos, sus tiempos.

Hasta que tuvo sesenta y cinco o setenta años, y de eso hacía más de una década, no conoció la palabra inflación, desarraigo, inequidad y mucho menos, la palabra hambre.

Su hija, casi llegando a los sesenta años, sola, sin hijos, vivió el fin del Estado de Bienestar y 
los aspectos más egoístas de la Política y la Economía que lo sucedieron, con su secuela de desempleo, miseria y delincuencia. Perdió su trabajo de muchos años y ya no consiguió otro, pese a su empeño y capacidad.

Por eso, cuando caminan madre e hija por las calles de su barrio y alguien se acerca a pedir una moneda, la anciana, agriamente, pregunta: - ¿Porqué no va a trabajar?... 

Su hija, en cambio, calla por respeto tanto al pedigüeño como a su madre, quien nunca trabajó en una fábrica ni oficina porque los prejuicios familiares jamás lo hubieran permitido, y mira hacia otro lado con el corazón encogido, tragando, también amargamente, su protesta.

Y así siguen, caminando, las dos mujeres, madre e hija que parecen hermanas, emparejadas
en sus edades por la soberbia y la ceguera de la más vieja y la frustración y el dolor de la más joven; ansiosas por llegar a casa y tomar su “vinito”, el mágico elixir que, mientras se sientan frente al televisor, a una le regala un pasado sin retorno y a la otra, el olvido de un presente sin consuelo.




*Cuento inédito del Autor de "CASTILLOS REALES, CASTILLOS MENTALES" y "TANGO FINAL EN SAAVEDRA. y otros treinta y seis cuentos y relatos", que se presentan el día 3 de noviembre en el Salón de Editoiral Dunken.
Ayacucho 357 - CABA -
Entrada libre y abierta al público.

miércoles, 22 de octubre de 2014

PRESENTACIONES DE AUTORES NÓVELES


En el Salón Dunken, los escritores con Lorena Librera (derecha) artista plástica que ilustró la tapa de la antología 




Presentación de la antología de cuentos DESNUDOS SOBRE EL PAPEL
con los escritores Ricardo Tejerina, Carla Demark, y Marita Rodriguez-Cazaux

PRESENTACIONES DE AUTORES NÓVELES






Ricardo Tejerina, Maximiliano Braslavsky, Clara Merlo, Marita Rodríguez-Cazaux





Autores con Marita Rodríguez-Cazaux y Ricardo Tejerina en el Salón Editorial Dunken

ENTREVISTA A GERMÁN CÁCERES 

EVOCANDO VIÑETAS 2

Germán

“Se sabe que la historieta argentina está considerada históricamente como una de las mejores del mundo”

P.: ¿Cómo nace su pasión por la historieta?
R.: La pasión nació durante mi infancia. Antes (ya cumplí algunos años) los chicos no contábamos ni con televisión ni con Internet. Además, los padres en general no nos llevaban a ver las películas de aventuras que nos gustaban. Entonces nosotros apelábamos a las historietas. Por suerte tenía un amigo cuyo padre compraba todas las revistas en circulación (pero no lo hacía por su hijo sino porque quería leerlas él) y después me las prestaban. Algo que quiero comentar es que en esa época era habitual leer, había más tiempo, y así accedí a novelas de Alejandro Dumas, Emilio Salgari y Julio Verne, entre otros.
P.: ¿Cómo surge la idea de dedicarle otro libro al género?
R.: Colaboro con artículos en laduendes.blogspot.com.ar. Cuando Alejandro Aguado -el titular de la página- y yo observamos que hay textos suficientes como para armar un libro, entonces concretamos la idea bajo el sello de La Duendes editora.
P.: ¿Qué ofrecerá “Evocando Viñetas II”?
R.: Evocando viñetas 2 se divide en tres partes: 1) “Buceadores de imágenes”, 2) “Acerca de filmes y de encuentros” y 3) “La historieta en libros”. La primera consta de notas sobre algunos prestigiosos dibujantes argentinos. La segunda, de artículos sobre personajes de historietas internacionales y de encuentros y festivales sobre el género como los de Lobos y de Comodoro Rivadavia, y la tercera está compuesta por reseñas de historietas editadas en libros.
P.: ¿Cuál es la diferencia y la semejanza con “Evocando viñetas I”?
R.: En la pregunta anterior resumí el contenido de Evocando viñetas 2, que coincide con la Nº 1 en que ambos libros traen notas; en cambio ésta incluía reportajes, material que no hay en la Nº 2 porque estoy pensando con Alejandro Aguado en incluir los últimos que hice en un libro que también contenga los realizados por él y otros colaboradores de La Duendes.
P.: ¿A qué público está dirigida?
R.: Evocando viñetas 2 es un ensayo dirigido a los aficionados, pero como señala el consagrado historietista Jorge Morhain en el prólogo “Hay que procurar que además llegue a manos de los neófitos. A ver si descubren el arte maravilloso de las viñetas”.
P.: ¿En dónde lo presentará? ¿Habrá e-book?
R.: El libro recién acaba de aparecer y no hubo tiempo de pensar en la presentación. Por ahora no habrá e-book.
P.: ¿Qué opinión le merece la historieta argentina, sus creadores, su mercado editorial?
R.: Se sabe que la historieta argentina está considerada históricamente como una de las mejores del mundo. El mercado editorial se está adaptando con creatividad y esfuerzo a su achicamiento debido a la competencia que presentan otros medios como Internet y los videojuegos. Un hallazgo que está funcionando es su divulgación a través de libros y de blogs, iniciativas en la que La Duendes se ha erigido en un referente.
P.: Por último, ¿podría mencionar tres personajes emblemáticos de la historieta argentina?
R.: Entre tantas ilustres historietas nacionales me resulta muy difícil elegir tres personajes emblemáticos. Sí puedo mencionar el más representativo, que es, sin duda, El Eternauta, genial creación del guionista Héctor Germán Oesterheld.

*Publicada por periódico Irreverentes con motivo de la reciente presentación del libro de Germán Cáceres.
Tapa I
 

martes, 21 de octubre de 2014

PRESENTACIONES


PRESENTACIONES A SALA LLENA
                                        Por Ricardo Tejerina


Ricardo y Marita
Carla y Ricardo
















De la Redacción de Vitamina

Con llenos totales se presentaron el sábado último tres antologías de Editorial Dunken. Los volúmenes: Desnudos sobre el papel (cuento), Viajá conmigo (cuento) y Cazuela (poesía), convocaron a una granada concurrencia de autores y allegados que a su tiempo colmaron el salón editorial.

Como habitualmente, la coordinación general estuvo a cargo de Sabrina Vega asistida por Jairo Fiorotto y las presentaciones conducidas por la poeta Marita Rodríguez-Cazaux y el escritor Ricardo Tejerina. 

Tomando los tres libros, más 200 autores lograron la publicación, hecho que se suma a la gran cantidad de nuevas plumas (más de diez mil) que Editorial Dunken ha proyectado en los últimos 10 años. En la actualidad, a través de ROI (Recepción de Obras Inéditas), la casa ha consolidado su lugar de líder absoluta en publicaciones gratuitas de autores independientes, hecho que le valiera la Declaración de Interés Cultural de sus actividades por la Legislatura porteña.

Compilaron en esta oportuinidad: Clara Merlo y Agustín Pepe (estudiantes de Edición de la UBA) y Carla Demark. El volumen Desnudos sobre el papel, ofrecido por la también compiladora de 52 motivos para no morir (presentado en la Feria del Libro última) contiene un crisol de relatos de singular valía, junto al prólogo de la compiladora que enmarca con precisión a las obras antologadas.

Como sostienen los versos de una obra incluida en "Cazuela", en un punto todos somos letras de otros, y está bien. Letras compartidas, apropiadas y resignificadas para seguir adelante en la historia de lo escrito.



* Publicado por Vitamina C Digital 
Al Autor y la publicación todos los derechos reservados y las atribuciones.


*Ricardo Tejerina, escritor y articulista argentino.

Brillante presentación de la novela del escritor Ricardo Tejerina
 "El Carnaval del Diablo"