jueves, 6 de agosto de 2015

CULTURAL


MARITA RODRIGUEZ-CAZAUX
EN UNA CHARLA  DISTENDIDA Y AMENA,  
CON SORPRESA DE POR MEDIO

SÁBADO 8 DE AGOSTO EN RADIO ZÓNICA, A LAS 14:00

ME QUEDO CON VOS, EL MULTIFACÉTICO PROGRAMA DE LAS PERIODISTAS 
MARTA Y STELLA VITALE


Imperdible!!!!!!!!!!Bienvenida Maria Rodriguez 

a Me quedo con vos!!!!!!! 


La prestigiosa escritora, compiladora y jurado: ‪#‎MaritaRodriguezCazaux‬
en una nueva entrevista en vivo, hablando de las exitosas Jornadas Literarias "Cuento" del 01/8 y la próxima 15/8 en ‪#‎EditorialDunken‬ y mucho más sobre su trayectoria literaria, 
su talento nato, su increíble ‪#‎Poemario‬ que nos permite volar perdidamente hacia nuestras más increíbles fantasías amorosas,sus obras, sus filosóficas reflexiones con el buen humor
y la súper onda que la caracteriza.

#‎Mequedoconvos‬ con las periodistas Marta y Stella Vitale,
el sábado 08/08 14 hs por Radio Zonica Online y con la mejor música!!!!!! 


Ingresá a www.radiozonica.com.ary escuchanos desde cualquier lugar del planeta!!!!!!!


OPINIÓN - CRÍTICA LITERARIA

AVANCE


“MUJER SIN MAQUILLAJE”
 DE GABRIELA INÉS CASAÑAS


        
        Novelista destacada, la escritora argentina presenta en esta oportunidad una selección de cuentos donde penetra el paisajismo interior, bajo una condición reiterada en su estilo: talentosa orientación para hallar la palabra justa y afortunado modo de volverla expresiva imagen.
        Las historias humanas, voces y pasos que encauzan la altura literaria de Gabriela Inés Casañas, transitan el territorio sensible y realista en su último libro, “MUJER SIN MAQUILLAJE”.
        Formación y léxico conciso, fluido, imbuido de percepción, un modo de decir que trasciende el escenario donde se monta la trama para abarcar lo que César Vallejos denomina “el vuelo del talento”, pronostican en la presente compilación, multiplicidad de escenografías y personajes. Así, su narrativa goza de introducción pulida, apunta ligera flecha al conflicto y remata el avatar con acierto sin refute.
       Sin embargo, para manifestarlo, no alcanza el lenguaje de las cosas, como afirma Marechal, sino el silencio rico, grávido. Este es el silencio que no resigna Casañas, en el que hasta el menor y más suspendido gesto puede tocarse, ocupa lugar.
       Otro punto destacable en su narrativa, es su agudeza para crear y recrear el elenco humano y sus itinerarios.
       Sabemos que para acaparar este valor ha de ser preciso que el escritor levite sobre sí mismo; acople su latitud personal al movimiento universal, cruce miríadas de leguas o cercanías tras el eco que dejará de ser lengua propia para volverse idioma cósmico, ilimitado. Un ejercicio descomunal que llega desde el inconformismo y establece empatía entre el lector y quien escribe. Primordial cualidad de la que también dispone la obra de Gabriela Inés Casañas, la efectividad en la relación de Autor-Lector.
      Innegable carisma a su favor y una suerte de rebeldía fecunda —por momentos confidencial, en otros, detonada como los fuegos artificiales que estallan en el instante absorto—, le permiten desnudar los espirales que tantean mujeres y hombres, desde el primer día de la Creación.
       Sabemos que seguiremos buscando la llave para penetrar tantos asombros y cuestionamientos como corazones laten, y, al pensar de Luz María Loynaz, las vicisitudes compartidas habrán de orientarnos a hallarla. Quizá por esto mismo, nos vinculamos desde la intimidad con contagiosa celebración, para ir descubriéndonos a través del otro, de igual manera eso nos permite desnudar nuestro costado más íntimo, el perfil menos transitado de nosotros mismos.
       En torno a este enunciado, se ha revelado la cabal obra de Casañas, quien vuelve a posicionarse como cuentista impecable en “MUJER SIN MAQUILLAJE”.
       Para concluir, Leopoldo Castilla: “el escritor agrega mundo al mundo”. Acordamos, bastará leer a Gabriela Inés Casañas.                    
                                    
                                                                  
                                                                              


“MUJER SIN MAQUILLAJE”, de Gabriela Inés Casañas
(2015)
Editorial Dunken


* Novelista y cuentista argentina, autora de "La libertad de Oudine"(2009), "Semen"(2013).






miércoles, 5 de agosto de 2015

UNA DEFORMACIÓN PROFESIONAL

                                                                                                       Por Alberto Ernesto Feldman
Me adelanté a mi secretaria, que estaba respondiendo un llamado telefónico, y le abrí la puerta. Me impactó al instante, la debo haber comido con los ojos, porque bajó tímidamente los suyos. Con un impulso irreflexivo, levanté suavemente su mentón con dos dedos y le dije que siguiera mirándome siempre, sin pensar que pudiera enojarse, dar media vuelta, y desaparecer.
Eran los ojos más hermosos y expresivos que había conocido en toda mi vida, puestos como la frutilla de la torta en una mujer bella por donde se la mirase, y nos quedamos los dos como hipnotizados o, mejor dicho, yo hipnotizado y ella sorprendida, hasta que mi buena secretaria rompió el encanto ladrando: – ¡Doctor, haga pasar a esa chica y cierre la puerta que hay mucha corriente!
Entramos al consultorio y me volví a solazar en esos prados verdes con manchitas grises. Entonces supe que su mirada iba a encontrar muchas veces la mía. Habría muchas consultas; esas lesiones sumadas de cristalino, iris y retina exigirán tratamientos prolongados y controles periódicos. El proceso está tan avanzado que se lo puede diagnosticar a simple vista, pero igual voy a confirmarlo con instrumental y pruebas de Laboratorio. Finalmente, y sin garantizar resultados, seguro que va a ir a cirugía, pero hay mucho que hacer antes, esto no es frecuente ni ha sido muy estudiado, exige muchos cuidados. Ojalá que se pueda detener la evolución. Mis ojos y los suyos van a estar mirándose muchas veces en ambos extremos de alguno de los tantos aparatos que la tecnología nos ofrece a los oculistas. Hermosa criatura: todo lo que pueda hacer por ti, lo haré, y no me detendré hasta que se borre la angustia de tu rostro tenso y una sonrisa se instale en forma permanente.
¡Maldita sea la deformación profesional, que me impide disfrutar totalmente de la belleza de los ojos de esta mujer al ver tan claramente su Patología!

                                                                                                 ***

NARRATIVA

LOS QUEHACERES DE UN ZÁNGANO: “TOCCATA Y FUGA (PRE Y POST HISTORIA DE UNA CACHADA BRAVA)”

                                                                                                               Por Fernando Morote
metronomo
A Metrónomo siempre le había gustado. Pluscuanperfectamente, incluso, en alguna época de su vida, él había llegado a amarla. Pero ahora se trataba de todo lo contrario. Los rechazos continuos, aunque siempre sutiles, y no siempre sinceros, de Leydú, habían terminado por cansarlo. Y eso que él lo tenía todo, convencionalmente hablando, para conquistarla. A propósito de esos rechazos, un día Metrónomo escribió en su diario: “He decidido no tener relaciones, a menos que sean sexuales y además promiscuas, con las mujeres”. Entonces resolvió emular a Ramsés II y a Huayna Cápac, dos de los héroes máximos de la fornicación mundial: 82 hijos el primero, más de 100 el segundo. Metrónomo, en cuestión de tretas, era silencioso, pero mortal; como los mejores pedos. Iniciaría su periplo por los cuerpos femeninos, lógicamente con Leydú, quien esa mañana, vaya Dios a saber por qué motivo, había finalmente aceptado su invitación; quizás para que nunca más se volviera a repetir.
º   º   º   º   º
El alcohol es un buen sustituto de los libros. Esto por fin lo entendió Metrónomo cuando terminó de preparar su primera conferencia, que ofrecería precisamente esa misma noche. Se sirvió una copa de vino y la saboreó malévolamente dirigiendo sus pensamientos hacia Leydú: ella lo había rechazado hasta ahora porque se jactaba siempre de ser muy recta, muy moral, casi mística; pero él sabía que en el fondo también le gustaba lo otro. Llegada la hora, se peinó concienzudamente. Para él eso era muy importante; se fracturó la cabeza con una raya enérgica ubicada entre lo que sería una raya al medio y otra al costado; una miradita al espejo, y afuera.
Metrónomo y Leydú pasearon esa tarde. Recorrieron parques y hospitales, visitaron enfermos desconocidos y rezaron por ellos. Leydú era muy recta, muy moral, casi mística. Ante la insistencia de Metrónomo, ella aceptó tomar un trago. Bebieron vino y después cerveza. Se sintieron más próximos, más cercanos. Hablaron sobre las obras de caridad que Leydú practicaba y sobre la inmensa pena que a ella le causaban los mendigos en la calle. Pero a pesar de su ascetismo, el vino empezó a perturbarla. Metrónomo lo notó y aprovechó la oportunidad para tirarse de golpe a la piscina: le propuso ir a un hostal. Inmediatamente después esperó los puñetazos en la cara, pero éstos nunca llegaron. Ella, luego de un remilgo algo forzado, finalmente accedió. Las sospechas de Metrónomo fueron confirmadas.
º   º   º   º   º
Suben a la habitación del hostal. Metrónomo apaga las luces, es casi de noche, se sientan ambos al borde de la cama y allí, sin decirse nada, se tocan, se excitan¼.
—Me gusta tu barba —dice ella.
—¿En serio?
—En serio.
—Pues a mí no —replica él.
—¿No?
—No. Como ves, no es en realidad una barba. Son más bien unos cuantos pelos adheridos a mi mentón.
En efecto, la barba de Metrónomo, más que real parecía pintada con crayola.
—Además —prosigue él—, tampoco me queda bien; de eso estoy plenamente seguro.
—Entonces, ¿por qué no te la afeitas?
—Porque es un símbolo de desprecio, una forma de burlarme del supuesto buen gusto de los demás.
Ella sonríe piadosamente.
—Quítate la ropa —le susurra él al oído y se recuesta, vestido aún, en la cabecera de la cama, mientras la contempla desnudarse, lentamente, frente al espejo.
Leydú no poseía una belleza estruendosa, pero sí una parte posterior fascinante; su perfil tampoco era tan agradable como su frontis; su cabeza en realidad era un corcho, pero si bien no podía negar aquellos coágulos que sobresalían de su cerebro, allí estaba ella; pasaba con once. Ya al natural, ella se da la vuelta y se acerca a la cama, descorre la colcha estampada con “Los Girasoles” de Van Gogh y cubre a Metrónomo con su cuerpo desnudo, luego lo besa, lo muerde…“Obviamente se me paró el miembro”, escribiría después él en su diario. Al primer contacto surgen los piropos mutuos:
—¡Qué maravillosa protuberancia! —dice ella, palpándole el órgano.
Y él contesta, grueso pero conciso:
—¡Siempre supe que tenías un buen par de omóplatos!
Se suceden una y otra vez los inquietantes mordisqueos de Leydú sobre el cuello de Metrónomo.
—Espera —le dice él, apartándola suavemente de sí; se levanta y corre a encender la luz.
La luz encendida recién desnuda de verdad a Leydú; se cubre los senos con ambas manos. Metrónomo va hasta la mesita de noche, abre el cajón y saca el famoso libro que, al llegar, y sin que ella se diese cuenta, escondió allí.
—Esto es lo que vamos a hacer —dice— Vamos a leer la Biblia.
Ella se desconcierta, él insiste:
—¿No es acaso esto lo único que te interesa hacer en la vida? ¡Ah, y por cierto! ¿Cómo es posible que tú, una mujer tan pura, tan noble, estés así, completamente desnuda y mojada frente a un hombre que ni siquiera se ha quitado los zapatos? ¡Serías más atractiva si fueras más inteligente!
A Leydú le entró el julepe. Brincó de la cama y, haciendo equilibrio sobre sus zapatos recién puestos (Metrónomo observó con desencanto que un zapato feo -los de Leydú lo eran- destroza, aniquila, la sensualidad de una mujer), se aventó contra Metrónomo, le apretó los testículos y le mordió los ojos; Metrónomo ofreció cierta resistencia, forcejeó un rato, pero al final perdió; Leydú lo llevó de nuevo hasta la cama, lo desvistió, le arrancó brutalmente cada una de sus ropas y lo envolvió, esta vez sí definitivamente, con su cuerpo desnudo.
El primero fue un ayuntamiento salvaje, ensordecedor. Sólo hubo un pequeñísimo momento de pausa, cuando ella se quedó inerte sobre la cama esperando la agresión inmisericorde de Metrónomo, por lo que éste tuvo que protestar, diciendo:
—¡Ah, no! ¡Aquí también tiene que haber actividad femenina!
Entonces Leydú se mostró más humana; dejó de ser una simple tabla penetrable para convertirse en un organismo vivo, participante activo de la experiencia. Para el segundo asalto, Metrónomo encendió el radio: hicieron el amor esta vez al ritmo de una sinfonía clásica; Metrónomo le insertó el miembro en el cuarto movimiento. Y después de esa movida fenomenal, le asestó a Leydú un duro golpe; le preguntó:
—¿Dónde quedó ahora tu espiritualidad, mi amor?
Leydú, helada. Entonces Metrónomo encontró la inspiración y la oportunidad; extrajo su diario del bolsillo y escribió: “Quiero sentir algo más serio por las mujeres. No he conocido todavía ninguna que pudiera mejorar mi concepto respecto a ellas. Nada hacen de extraordinario para que esto suceda: corren dando saltitos, gritan enloquecidas, patalean, miran de soslayo, suspiran enamoradas, hablan bajito, miran al cielo, estudian secretariado, suben a los autos, abren las piernas, lloran, tienen hijos, después amantes (que pueden ser sus hijos), escriben a máquina, salen casi desnudas a barrer la entrada de sus casas, y mueren. Sencillamente. Mueren sin grandeza, como los seres humanos”. Antes de guardar el diario recordó algo que anotó enseguida para no olvidarlo. Agregó: “Yo necesito una mujer que haya sufrido, pero que no haya sufrido en vano”. Leydú trató de detener a Metrónomo cuando vio que éste se ponía la ropa y alistaba sus cosas para largarse de allí sobre la marcha. No pudo lograr mucho, sin embargo, pues él volvió a paralizarla: lo contempló escribir, y luego pegar en la ventana de la habitación, un cartel que decía en grandes letras de imprenta: “SE DICTAN CLASES DE MORAL. LLAMAR AL TELÉFONO 2004-1992. PREGUNTAR POR EL SR. METRÓNOMO CABIEDES”. Segundos después lo vio partir con su cuerpo y su andar de hombre bueno, pero sometido.
 º   º   º   º   º
Metrónomo tenía que ofrecer una conferencia esa noche. Su primera conferencia. Estaba ya sobre la hora. Llegó apuradísimo al auditorio. Su ropa no era la apropiada; esto era muy importante para él, así que se tomó un tiempo para cambiar de aspecto. Pidió un terno prestado, muy elegante y serio, pero con el apuro y el nerviosismo…Metrónomo sale al escenario con la bragueta abierta y el miembro expuesto. El auditorio se escandaliza. Se oyen risas y llantos.
—¡Oh! —dice Metrónomo, al comprobar su descuido— Disculpen. Olvidé ponerme la corbata.
Abandona corriendo el proscenio y al rato regresa con la corbata impecablemente arreglada, pero igualmente con la bragueta abierta y el miembro expuesto. El auditorio estalla en más risas y en más llantos. Metrónomo baja la cabeza y experimenta en ese momento una intensa y extensa sensación de dolor. No sabe cómo reaccionar. No se le ocurre nada, una salida ingeniosa, divertida, o lo que sea. Él nunca supo sortear con habilidad situaciones como ésa. Y es que Metrónomo era abogado; un buen abogado, pero nada más. No era mucho, realmente. Por fin intenta algo: sin mover la cabeza, torvamente cambia la dirección de su mirada y encuentra que¼
º   º   º   º   º
Leydú seguía en la habitación del hostal aquel y estaba nuevamente acompañada.
—Amor —le dice ella a su amante, en la penumbra íntima—, sé amable conmigo. Ya sabes a lo que me refiero.
Entonces Amor Gutiérrez se arrodilla sobre la cama, soba suavemente los muslos de Leydú y le rasca con fruición las plantas de los pies.
los quehaceres de un zangano[2]

RESEÑAS


“EL FABRICANTE DE FANTASMAS”

POR ROBERTO ARLT


      Artículo del escritor José Manuel Ramallo
Arlt
“Cuanto más fielmente trate el autor independiente de  expresar la realidad teatral, más lejos se sitúa del teatro comercial” Roberto Arlt.
El fabricante de fantasmas es una obra teatral escrita por Roberto Arlt en 1932, y representada en el Teatro Argentino el 8 de septiembre de1936. El drama fue puesto en escena por una de las llamadas compañías comerciales, integrada por Milagros de la Vega, Juan José Perelli y María Esther Podestá.
Lamentablemente, la obra resultó un completo fracaso.
A criterio de quien escribe, la obra puede haber obtenido una mala representación, pero el texto es sensacional.
“El fabricante de fantasmas” leí y pensé inmediatamente en la teoría del autor que juega a ser Dios dándole vida y mundos propios a sujetos que sólo viven en su mente. No estuve muy errado. Eso es básicamente lo que propone Arlt, con este título. Personajes que viven en su mente, pero que con el pasar del tiempo irán escapándose del dominio del autor y se convertirán en sujetos autónomos, libres de toda directiva de su propio creador.
Pero no deseo hablar del argumento de la obra. No por ahora, al menos. Me interesa marcar otra cuestión. ¿Qué es lo maravilloso de este texto? ¡Las ideas que aullan por ser marcadas al margen de la hoja! Roberto Arlt propone un juego: el relato enmarcado. Ya lo hace en “300 millones” es verdad, pero aquí lo hace de manera más enfática y menos burlona. Un escritor (Roberto Arlt) escribe la historia de un dramaturgo – llamado Pedro – que a su vez escribe la historia de otros personajes – La coja, la prostituta, el verdugo, etc.
“He matado, sí, pero daré vida a innumerables fantasmas” manifiesta Pedro. Y allí se da lugar a la propuesta Arltiliana de crear una doble ficción, a través del escritor que crea a un personaje que manifiesta que él es un Dios que juega a quitar y dar vida a su antojo. Él creará fantasmas, sí, pero esos fantasmas luego tomarán vida. Y los postreros serán los primeros. porque a esta altura de la lectura Arlt ya ha desaparecido de la mente del lector, así como también Pedro. Son los fantasmas creados los que ahora se apoderan de la situación, y ya no se sabe quién escribe la historia de quién.
Allí es donde radica la creatividad del escritor, que ha sido graficado envuelto en un chaleco de fuerzas. La genialidad de comparar el mundo real, con el mundo ficticio y demostrar que no existe diferencia alguna entre aquellos dos.

roberto arlt
¡
Hablemos de amor! Pero sólo en dos líneas. El amor es sufrimiento, es desdicha y finitud. No existe lo eterno como materia tangible, sino como algo espiritual. El amor vive florecido y perfumado como las rosas, sólo en la mente del enamorado. No puede ser presente, ni futuro. Tiene que pertenecer al pasado, para que sea bello. Tópicos en las obras de Arlt.. “El odio era más potente que nuestra misma necesidad de amor”, ha declarado Pedro. Y ese es el concepto básico que el escritor del grupo de Florida manifiesta en todas sus obras, cuando habla de amor. El amor pertenece al pasado. Y esa es la única manera de ser desdichadamente felices. Amando lo añorado: el pasado que ya no volverá.
Podría quitarse más jugo al juego del relato enmarcado, porque el autor así se ha esforzado en señalarlo. Pero sería muy abrumador.
El drama tiene un discreto y humilde tizne de novela policial. La situación se va desarrollando de tal manera que el lector arrancará los ojos de la lectura y reflexionará: “Esto es Dostoyevsky, esto es Crimen y Castigo”. Y así se meterá en otro contexto. Allí podríamos enmarcar otra historia más, dentro de las que ya tenemos asumidas. Pero no será necesario. Porque el escritor termina por confesar la obviedad observada por el lector, al expresar que lo que allí sucedía era una plagio a “Crimen y Castigo”.
Pero las interacciones no terminarán allí. Alguien más ha leído esta novela, y la llevado al cine.

match point
“Match Point” (2005) es una película dirigida por Woody Allen, cuyas bases se afianzan en la teoría de que la culpa termina llevándote a la confesión, o al borde la locura. Las alucinaciones que sufre Chris Wilton, al encontrarse con los fantasmas de las personas asesinadas por él mismo, son similares a las propuestas que realiza Arlt cuando Pedro visualiza a  su esposa – asesinada por él, al principio de la obra – en el rostro de otra mujer. O bien en los mismos fantasmas que él creo, cuando escribía sus obras teatrales, y que ahora tienen vida propia y le remuerden la conciencia acusándolo del asesinato de su esposa e induciéndolo a la confesión. Tópico en Dostoyevsky: la confesión y el arrepentimiento que te redime ante el Cristo. Aquí mismo podríamos detenernos y hacer un rejunte de situaciones idénticas, para terminar de explicar la teoría de la recepción y la contextualización. Tenemos por un lado a Pedro conversando con el juez de la causa. El mismo lo ha indultado de cargo y culpa. Pero ahora le realiza una visita “amistosa” y comienza a interrogarlo, sospechando que él ha mentido en su declaración, y que en realidad ha matado a su esposa. Pedro reacciona al grito de “Usted – al juez – viene a mi casa plagiando el procedimiento del juez de Crimen y Castigo”. La frase nos transporta. Ahora tenemos por otro lado a Rodión Raskólnikov frente a un juez, negando haber asesinado a la prestamista y a su hermana. Sonia, amiga de Rodión, en cambio sí ha escuchado la confesión y lo induce a que vuelva a declarar delante del juez y diga el la verdad. Automáticamente saltamos a Chris Wilton, que a lo largo de la película apareció varias veces leyendo a Dostoyevsky. Ya ha asesinado a Nola Rice, y a una vecina que poco tenía que ver con el drama de estos dos jóvenes amantes. Los fantasmas se suceden unos tras otros, los interrogatorios ponen incómodo al asesino. Pero la confesión nunca llega.

crimen-y-castigo-by-dostoievski
Vayamos cerrando el libro. La obra teatral está llegando a su fin. He dado demasiados indicios de lo que sucederá con Pedro y sus fantasmas. El lector jugará a ser detective privado y descubrirá el final de “El fabricante de fantasmas” mucho antes de llegar a la escena final.
Quiero manifestar tan sólo una observación más. Roberto Arlt utiliza en este texto personajes de otras obras suyas. Quizás lo disimula, quizás fue casualidad, pero quien haya leído “Los siete locos” “El jorobadito” o “El amor brujo” entre otros observará que esos personajes grotescos, reaparecerán en “El fabricante de fantasmas”. Es decir “La coja”, “La ciega”, “El jorobado” “La prostituta” son nombres (seudónimos) que hacen ruido en la mente del lector memorioso.
Quizás sea una casualidad. Quizás sea una causalidad. O quizás sea que, realmente, Roberto Arlt no puede escapar de los fantasmas fabricados por él mismo y se ve obligado a llevarlos adonde él va.


                                                                               ***
Artículo gentileza de:
Blog


La primera Clínica Literaria ROI (Contrapuntos - Cuento) 
organizada por Editorial Dunken 
se llevó a cabo este sábado 1° de agosto. 
La clínica fue un éxito, llenando el cupo de participantes.
 ¡Muchas gracias a todos los que participaron!
¿Te inscribiste y asististe? ¿Qué te pareció?

Debido al éxito se agregó una nueva fecha para el 15 de agosto 
-también con los cupos llenos-. 

¡Esperamos a todos los inscriptos!






Compartido de Vitamina CDigital y Editorial Dunken

domingo, 2 de agosto de 2015

CLÍNICA LITERARIA


COORDINADA POR LOS ESCRITORES 
MARITA RODRIGUEZ CAZAUX Y RICARDO TEJERINA 
Y CON UN PLENO DE ASISTENCIA, SE CUMPLIMENTÓ LA CLÍNICA LITERARIA, 
"GÉNERO CUENTO", EL SÁBADO 1° DE AGOSTO.


LOS AUTORES PRESENTES INTEGRARÁN UNA ANTOLOGÍA DE CUENTOS "CONTRAPUNTO", 
QUE SERÁ PRESENTADA EN EL MES DE SETIEMBRE 
EN EL SALÓN DE EDITORIAL DUNKEN.




EL INTERÉS SOBRE EL TEMA SUSCITÓ NUMEROSAS INSCRIPCIONES, MOTIVO POR EL QUE SE REALIZARÁN EN OTRAS FECHAS NUEVAS JORNADAS SOBRE EL TEMA.

LA PRÓXIMA CLÍNICA, YA CUBIERTA EN CUPOS, ES EL SÁBADO 15 DE AGOSTO.



SALÓN DE DUNKEN, AYACUCHO 357 - CABA

* SE INDICARÁN PRÓXIMAS FECHAS EN EL FACE DE EDITORIAL DUNKEN